martes, 31 de enero de 2017

10 meses, 305 días, 7.320 horas, 439.200 minutos.



10 meses, 305 días, 7.320 horas, 439.200 minutos.

El corazón late muy deprisa en una celda. Cada minuto que pasa, un poquito más. En sentido inverso a la fortaleza del músculo cardíaco que aguijoneado por millones de alfileres insensibles van cortocircuitando el latir acompasado y extenuando las energías vitales, ya escasas. Imagino tus manos apretando tu pecho fuertemente en un intento de evitar su explosión. Tu cerebro embotado, con sus funciones en suspenso tras la noticia.

No sales. 

Te repetías mil veces a ti mismo que no sucedería, que los arcanos insensibles y justicieros, no cederían. Pero mil veces más te ilusionabas. Recreabas en tu mente ese momento liberador, ese abrazo maternal, esos brazos retoños tuyos, esas manos fraternales, esos puños blandientes a los vientos, esas enseñas bicolores.

La pesadilla sigue.

Los corderos no pueden con el lobo. ¡Cuánto cordero y cuánto lobo! y ¡Cuánto lobo con piel de cordero!. No ha podido ser. No lo hemos conseguido.
¿Qué te podemos decir? ¿Qué palabras pueden siquiera aliviar un poco tu corazón maltratado? ¿Qué palabras de ánimo podemos dar a los tuyos? ¿Qué hacer?

La  noche negra se alarga.

Secuestrado a la vida, el tiempo implacable agota ilusiones, esperanzas y energías. Anhelas los simples detalles más cotidianos en este universo de cuatro paredes. Muros que quieren negarte la visión del cielo, el calor de los tuyos y el oxígeno de la lucha. 

El viento no se puede atrapar.

Deberás levantarte una vez más, deberemos reponernos. La derrota no es una opción. Cerraremos todos, junto a ti, nuestros ojos y miraremos al espacio sideral. Uniremos fuerte nuestras bocas, con la tuya, para atravesar con gritos ultrasónicos las murallas. Taparemos contigo nuestros oídos para que la voz del desánimo no cunda. Elevaremos con fuerza nuestros puños, con el tuyo, para romper la tiranía de la injusticia. Uniremos tus manos con las del pueblo para construir nuestra quimera.

“Mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase el    hombre libre para construir una sociedad mejor"                      Salvador Allende.

*A Andrés y familia, con todo el cariño y el respeto del mundo.
Alberto-Oscar

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